Farmacias: un negocio que requiere el mejor equipamiento

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Farmacias: un negocio que requiere el mejor equipamiento

Cualquier tienda, negocio o proyecto empresarial necesita la ayuda de particulares o de otro tipo de entidades para comenzar a ejercer su actividad. Numerosos expertos aseguran que una de las etapas más difíciles de la vida de un negocio es la previa a su apertura porque son demasiadas las cuestiones que tenemos que tener apunto y el desembolso económico que esto implica suele ser importante. Además, es un momento en el que todavía no se tiene la certeza de que el negocio pueda resultar exitoso.

Sin embargo, lo que es seguro es que el proyecto no seguirá adelante si no cuenta con el mejor equipamiento posible. Por eso, esta cuestión merece ser tenida en cuenta por todas aquellas personas que están interesadas en darle vida a un nuevo negocio. Si no somos capaces de dotar al local de las mejores máquinas y aparatos para la realización de nuestra actividad, es mejor no lanzarse al vacío.

Desde bien pequeño me ha interesado todo lo referente a la Farmacología. Fue por eso por lo que, una vez acabada mi carrera universitaria, empecé a valorar la posibilidad de abrir una farmacia en mi municipio natal, algo para lo cual necesitaba cumplir una serie de trámites bastante problemáticos como encontrar un local que distara 250 metros de cualquier farmacia o comprobar que en el lugar no había un cupo superior a una farmacia por cada 2.800 habitantes, así como una licencia sanitaria o una autorización de instalación por parte de la Conserjería de Sanidad de mi Comunidad Autónoma.

Esto no me desanimó y, una vez conseguido todo ello, procuré informarme bien acerca de cómo obtener el mejor equipamiento para mi farmacia. Visité algunas páginas web y contacté con algunos de mis antiguos compañeros de la Universidad para pedirles consejo y, después de eso, elegí a Expofarm como mi proveedor de aquellas máquinas y aparatos que iba a necesitar para hacer de mi negocio una entidad competitiva.

En aquella entidad podía obtener todo lo que pudiera imaginar para conseguirlo: robots de farmacia, cashguards, cruces y rótulos LED, gestor de colas, etiquetas electrónicas, cajoneras… Para mí esto suponía una gran ventaja, porque en un mismo lugar podría realizar todas las compras que le hacían falta a la farmacia y eso me permitiría ahorrar tiempo. No menos importante sería el ahorro económico que implicaría el confiar en una entidad cuyos productos no resultaban en absoluto elevados.

Decidí llevarme una buena gama de productos: la cruz verde, básculas, tensiómetros, pesabebés, cámaras de vigilancia, cajoneras y frigoríficos. Con todo ello confiaba en que mi farmacia quedara perfectamente preparada para atender a cualquier tipo de público. Los resultados posteriores me demostraron que no me había equivocado al tomar aquella decisión.

Un negocio rentable y de clara utilidad social

Esos resultados implicaron grandes beneficios y una imagen extraordinaria entre los vecinos de la localidad, que pronto dejaron de acudir asiduamente a las demás farmacias del municipio para confiar en mis servicios. En ninguna de dichas farmacias se encontraba una diversidad de servicios como en la que yo regentaba, y esta era la clave para que mi proyecto funcionase y se convirtiera en exitoso.

Pero no solo el beneficio hace que me sienta bien con el negocio que desarrollo. La función social de las farmacias es indiscutible y, para mí, ofertar una gran gama de servicios es motivo de orgullo porque así es como puedo ayudar a la mayor cantidad de gente posible. Simplemente sabiendo eso puedo acostarme feliz y contento cada día, sabedor de que existen muchas personas que se encuentran mejor gracias a lo que entre los médicos y yo proporcionamos.

Mis convecinos, además, valoran mi trabajo. Pocas cosas proporcionan una satisfacción mayor que esto entre los emprendedores porque no todo puede medirse en términos de rentabilidad, aunque no resulte muy conveniente olvidarse de ella. En la combinación entre esa rentabilidad y la ayuda a la sociedad radica el éxito de mi negocio.