Neumáticos en desuso como asfalto

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Neumáticos en desuso como asfalto

La red de carreteras de nuestro país tiene, según datos proporcionados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, a 31 de diciembre de 2019, 165.445 kilómetros, de los cuales 26.466 kilómetros están administrados por el mencionado Ministerio; 71.205 kilómetros están gestionados por las Comunidades Autónomas y 67.773 kilómetros por las Diputaciones. Al total de estos viarios hay que sumarle unos 489.698 kilómetros que los ayuntamientos españoles tienen a su cargo.

Para que el parque móvil pueda utilizar esta kilométrica red de carreteras, éstas deben de mantenerse en un estado óptimo que ofrezca estabilidad y seguridad a los vehículos que las transitan, y el asfalto es un material que por sus propiedades idóneas ha sido utilizado desde siempre en la pavimentación de carreteras. Entre sus propiedades se pueden citar:

  • Una gran impermeabilidad, que lo hace poco sensible a la humedad y muy eficaz contra la penetración del agua proveniente de las precipitaciones.
  • Su adherencia, capaz de resistir la acción mecánica de disgregación producida por las cargas de los vehículos.

Desde hace unos años y con el objetivo de lograr un menor impacto ambiental se ha avanzado en la investigación y en la búsqueda de nuevos materiales. En la década de 1960 el ingeniero estadounidense Charles H. McDonald, desarrolló un nuevo material elástico, utilizando caucho de neumáticos reciclado, para reparar los daños ocasionados en el pavimento de las calles por grietas y socavones, surgiendo así el denominado polvo de caucho para la pavimentación de carreteras.

Siguiendo con el proceso de conseguir un menor impacto ambiental, numerosos estudios han demostrado que utilizar el caucho desmenuzado procedente de neumáticos en desuso y al final de su vida útil, permite no solo dar salida a un material del que solo en España se generan al año más de 300.000 toneladas de residuos y recuperarlo, sino que tiene muchos más beneficios que el asfalto tradicional tal y como nos recuerdan nuestros amigos de Aglomerados GB como, por ejemplo:

  • Carreteras más silenciosas. Los automóviles producen mucho menos ruido cuando circulan sobre un asfalto recubierto de goma. La goma crea una superficie de carretera más porosa y flexible que disipa el sonido del vehículo disminuyendo en cerca de cinco decibelios el nivel del ruido causado por el tráfico.
  • Mayor durabilidad. Se ha demostrado que la pavimentación con este tipo de asfalto dura incluso un 50 % más, teniendo una mayor resistencia al agrietamiento. Presenta una menor sensibilidad a las variaciones extremas de temperatura, una mayor resistencia a la luz del sol y una mayor capacidad de impermeabilización.
  • Mayor seguridad. Dado que el asfalto engomado tiene un color más oscuro, la señalización horizontal destaca más en esta superficie oscura, lo que facilita la conducción nocturna. Así mismo presenta una mayor fricción entre el neumático y el suelo lo que produce una mejor tracción, reduciendo el derrape.
  • Más económico. La reducción en el costo de los materiales, de un menor número de materias primas y de una disminución en las reparaciones, consigue que con el asfalto engomado sea más barata la construcción de carreteras y su mantenimiento.
  • Ambientalmente eficiente. Al hacer uso de neumáticos en desuso se está ahorrando energía y recursos naturales.
  • Creación de puestos de trabajo. Relacionados con empresas de reciclaje dedicadas a la recolección y manejo de los neumáticos de desecho.

El caucho granulado y sus limitaciones

La Orden TED/1522/2021, de 29 de diciembre, en su artículo 4, establece las limitaciones en la utilización de caucho granulado (partículas de caucho derivadas de neumáticos fuera de uso, comprendidas entre 0,8 mm y 20 mm) y polvo de caucho (partículas de caucho derivadas de neumáticos fuera de uso, de tamaño inferior a 0,8 mm), y que son:

  • No estará permitido su uso en artículos cuya finalidad requiera el contacto permanente con la piel, salvo que para el uso que se destinen se cumplan los umbrales establecidos en el Reglamento 1907/2006 del Parlamento Europeo, tales como:

-Equipos deportivos, como puños de bicicletas o empuñaduras de palos de golf y raquetas.

-Utensilios para el hogar, como utensilios de cocina o andadores.

-Herramientas de uso doméstico, prendas de vestir, guantes y ropa deportiva.

-Correas de relojes, pulseras, máscaras, cintas para el pelo.

-Juguetes.

-Materiales para la industria farmacéutica y en contacto con alimentos.

-No estará permitido su uso en aplicaciones en que se utiliza como material no ligado en campos de césped artificial o en bases para otros campos que no cuenten con las medidas de contención adecuadas para reducir y controlar la liberación de partículas al medio.