Reformar el chalet familiar

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Reformar el chalet familiar

Desde hace muchos años pasamos los veranos en Marbella. Tenemos un chalet de la familia, de aquellos tiempos en los que no costaban lo que ahora claro está. El caso es que los niños han ido llegando a la familia y cada vez somos más, por lo que nos planteamos bien en serio el reformar a conciencia el chalet y ponerle también un anexo.

Tenemos 2.500 metros cuadrados de parcela, así que no pasaba nada por hacer algunas ampliaciones y hacer habitable un cuarto que mi abuelo lo tenía lleno de trastos. Así que tocaba lo más importante, contactar con una empresa de reformas, buscando en Internet vimos que esta empresa de reformas en Granada también operaba en la provincia de Málaga, así que les llamamos.

Una reforma de calidad y escuchando al cliente

Desde el primer momento no solo nos escucharon, sino que nos dieron valiosos consejos cuando vinieron a ver el chalet y la parcela. Al final se nota cuando una empresa es profesional y no os penséis que nos vendieron el oro y el moro para tener más trabajo, al revés, nos mostraron como podíamos aprovechar alguno de los pasillos y habitaciones sin tener que recurrir a trabajos que hubieran encarecido la obra aún más.

La reforma fue tanto de espacio como de calado, pues como ya teníamos en mente, queríamos que se volviera a pintar el suelo de madera que había quedado muy deteriorado del pasado de los años y una reforma de los baños, así como que toda la casa estuviera con luz LED, que es una maravilla lo que alumbra y encima uno ahorra energía.

En el caso del LED ya apostamos por él desde que el año pasado nos lo aconsejaran los que operarios de piscinasdtp cuando vinieron a instalarnos la nueva piscina. Una gozada y os lo recomiendo a todos.

Total, que así hemos pasado parte de la primavera y hasta principios del mes de julio, estuvimos varias semanas con la casa en obras. Aunque los obreros tuvieron máximo cuidado es normal que uno en una casa que se está reformando no esté muy cómodo con tanto ruido, por lo que intentamos pisar lo mínimo y dedicarnos más a ir a la playita y entre semana irnos a dormir a Málaga pese al calor reinante.

Ahora, que el premio que merece la pena es cuando les invitas a los obreros a la última caña y ves lo preciosa que te ha quedado la casa fruto de la reforma realizada. En nuestro caso nos sentimos como si tuviésemos casa nueva, una preciosidad que hemos disfrutado estas semanas a tope.

Ya podemos venir toda la familia sin estar con esas apreturas y con unos baños del siglo XXI, mi mujer decía el verano pasado que teníamos un jardín con piscina actual y la casa de “Cuéntame” por dentro, ahora ya podemos decir que tenemos todo al mismo nivel.

No cabe duda que ha sido una gran inversión, pero ahora podemos disfrutar a tope de esta residencia que es un lujo familiar adaptado a los nuevos tiempos.