Estos espacios o centros de trabajo ya no son una novedad. Llegaron hace unos años con mucha incertidumbre sobre su futuro. Se convirtieron en tendencia y ahora son parte absoluta del panorama laboral, proporcionando a empresas, autónomos y startups el espacio y los servicios necesarios para que dispongan de un espacio físico y adecuado para trabajar.
Esta tendencia tiene sus raíces en San Francisco hace más de veinte años, en un espacio que contaba con tan solo cinco o seis escritorios para trabajar. A pesar de ello, logró crear un ecosistema empresarial proporcionando wifi gratis, ofreciendo almuerzos compartidos y haciendo pausas para meditar y reflexionar.
Los espacios de coworking han transformado totalmente la forma en la que los profesionales realizan sus proyectos. No se trata únicamente de compartir un espacio físico; ofrece la posibilidad de que autónomos, trabajadores en remoto o empresas emergentes puedan compartir su experiencia, sus ideas y los recursos disponibles. El objetivo de estos centros consiste en crear sinergias y establecer colaboraciones que sean fructíferas entre personas con proyectos diferentes pero complementarios al mismo tiempo.
Un coworking es un espacio compartido y flexible en el que profesionales y empresas trabajan dentro de un entorno colaborativo sin que sea necesario disponer de una oficina fija. Lo que permite reducir los costes y supone una alternativa económica frente al alquiler, puesto que además incluye otros servicios como internet o salas de reuniones. Por otro lado, en estos centros de trabajo se fomenta el networking y la sinergia empresarial al facilitar que se produzca la conexión entre empresas y emprendedores, generando oportunidades colaborativas.
Trabajar en un coworking supone contar con una serie de servicios adicionales, disponer de un espacio de trabajo particular y adaptado, pero sin la atadura que supone el alquiler de un local u oficina y, además, proporciona algunas ventajas que hay que valorar.
Lo que un coworking puede hacer por ti
Lo mejor es experimentar y adentrarse en un centro de trabajo de esta categoría para saber de qué se trata. En nuestro caso, hemos acudido a CN Centro de Negocios, donde ofrecen más que metros cuadrados y proporcionan presencia, eficiencia y soporte profesional, entre otros servicios. Allí hemos comprobado que uno de los componentes esenciales para que estos espacios tengan éxito es el community builder, un profesional que trabaja con el objetivo de generar un ambiente de confianza dentro del espacio colaborativo. Fomenta la interacción y el apoyo entre los miembros del centro y se ocupa de que la comunidad establezca relaciones duraderas, profesionales y sólidas.
El auge de estos espacios reside en la percepción que tienen de ellos los propios empleados de las oficinas colaborativas, ya que los trabajadores que desarrollan su actividad en estos espacios consideran que trabajar en un entorno compartido aumenta la productividad. Los datos respaldan la expansión, ya que han experimentado un crecimiento del ciento cincuenta y ocho por ciento en los últimos años.
Esto se debe a que han rediseñado el contexto laboral, ofreciendo opciones que se adaptan a las cambiantes necesidades de los profesionales. Por lo general, proponen tres opciones que permiten disfrutar de flexibilidad laboral y construir una comunidad dinámica.
Ofrecen puestos flexibles, la opción perfecta para los nómadas digitales, los autónomos, los trabajadores en remoto e incluso estudiantes. El usuario elige con total libertad su lugar dentro del espacio compartido, sin ataduras y con la única necesidad de su ordenador portátil para trabajar. Además de que dispone de acceso a todas las instalaciones durante su jornada laboral.
Otra opción es el puesto fijo, donde se combinan las características de la oficina tradicional con los beneficios que reporta una compartida. El trabajador reserva una sala privada dentro de un entorno compartido, de manera que puede conseguir mayor concentración y tener más privacidad. Es la opción perfecta para celebrar reuniones.
Además, existe la opción de alquilar una oficina privada dentro del entorno colaborativo. Existen espacios independientes que se pueden alquilar de manera que los usuarios puedan mantener la privacidad que proporciona una oficina convencional, sin desprenderse de la actividad de la comunidad.
Lo que nos lleva directamente a todos los servicios que ofrecen los espacios de coworking. De forma generalizada, estos centros de trabajo colaborativos proporcionan a sus clientes los siguientes servicios:
- Acceso a zonas compartidas de trabajo con horario flexible.
- Alquiler de salas privadas con equipamiento audiovisual.
- Áreas comunes de descanso.
- Domicilio social, fiscal y administrativo.
- Conectividad y uso de internet.
- Espacios de almacenamiento.
- Servicios de impresión y reprografía.
- Servicios de limpieza.
Servicios que se traducen automáticamente en ventajas para los usuarios:
- Formar parte de una comunidad en la que trasciende el concepto de entorno de trabajo, fomentando la creación de comunidades dinámicas y colaborativas. Estos espacios permiten que los trabajadores generen sinergias, compartan experiencias, conocimientos y oportunidades de crecimiento, además de evitar el aislamiento al que se enfrentan los freelancers.
- Ahorro en los costes, siendo una opción muy atractiva para las pequeñas empresas, los autónomos y las startups en crecimiento. Pueden ver reducidos sus costes de arrendamiento y mantenimiento sin tener que renunciar a los servicios básicos.
- Flexibilidad en la elección del espacio y el horario, lo que permite adaptarse a las necesidades cambiantes de los profesionales. Además de la libertad a la hora de elegir entre diferentes modalidades de trabajo, sea remoto, híbrido o presencial.
- Facilitar el networking, actuando como centros naturales en los que se facilita el establecimiento de relaciones profesionales sólidas. Los coworking se convierten en la oportunidad perfecta para conocer a expertos en el sector y asistir a todo tipo de eventos.
- Posibilidad de formación gracias a la interacción con todo tipo de profesionales, en donde se facilita el intercambio de conocimientos y oportunidades de aprendizaje gracias al entorno colaborativo en el que los trabajadores pueden desarrollarse profesionalmente.
- Mejora de la productividad, ya que en las oficinas colaborativas se motiva a los usuarios y se contribuye a que aumente la productividad, contando con espacios especiales para estimular la creatividad y la diversidad profesional.
- Proporcionar una ubicación física que proporciona credibilidad y visibilidad a los profesionales.
Tipos de coworking y el coworking del futuro
Dentro del coworking existen varios tipos, como el coworking flex, que permite a los usuarios elegir dónde trabajar dentro de los espacios habilitados en función de la disponibilidad. Es la modalidad más adecuada para los que necesitan flexibilidad, trabajan de forma intermitente o no necesitan un espacio fijo. Suele ser la opción más económica.
La otra opción es el coworking fix, en la que el usuario dispone de un espacio o escritorio exclusivamente para su uso. Esta modalidad proporciona mayor personalización de la zona de trabajo, siendo la opción más atractiva para quienes necesitan un espacio permanente, almacenar materiales y mantener un entorno de trabajo.
De cara al futuro, podemos comprobar cómo el concepto de coworking ha evolucionado la forma de entender el espacio de trabajo. En el presente, el concepto de coworking reconcilia el teletrabajo con el trabajo presencial haciendo que evolucione el concepto de espacios de trabajo hacia los modelos híbridos. Disponer de un espacio de trabajo a la última, dotado con las tecnologías más vanguardistas y ubicado en las mejores localizaciones ya no está ligado a que toda la plantilla vaya a la oficina a diario. Los espacios de coworking favorecen la deslocalización y la flexibilización sin necesidad de que se pierda el espacio corporativo que proporciona identidad a las compañías.
En el futuro, los espacios de coworking pueden convertirse en el entorno en el que se combina lo mejor de ambos mundos laborales: la estructura de la oficina convencional con la flexibilidad que los empleados tanto valoran. A medida que las diferentes organizaciones y empresas consideran el retorno físico a las oficinas, se busca la manera de adaptarse a las nuevas expectativas de los equipos de trabajo. Esto indica que, en el futuro, estos espacios colaborativos deberán disponer de un espacio de trabajo adecuado en el que se permita la flexibilidad de horario y existan opciones de trabajo versátiles, de tal manera que se promueva un equilibrio saludable y adecuado entre vida personal y profesional.
La sostenibilidad contará con un papel relevante en el diseño y la operativa de los espacios compartidos. Probablemente se esforzarán por ser más ecofriendly e incorporarán aquellas prácticas en las que se reduzca el consumo energético y se minimice el impacto ambiental. Desde la implementación de las tecnologías inteligentes para hacer una gestión más eficiente de los recursos, hasta la creación de entornos saludables que favorezcan la salud y el bienestar de los usuarios. Las oficinas y espacios de coworking del mañana pueden convertirse en un modelo de innovación en lo relativo a la flexibilidad laboral y la sostenibilidad ambiental.
En definitiva, la mejor forma de conciliar los cambios que se produzcan a nivel colectivo o dentro de una empresa es hacerlo dentro de un espacio de coworking, sin que se pierda la productividad y el sentimiento de pertenencia que supone ir a la oficina. El coworking del futuro es una solución con vocación de servicio que aportará a las empresas un servicio flexible, optimizado y sostenible.



