La misión de las subestaciones eléctricas

La misión de las subestaciones eléctricas

Una subestación eléctrica, subestación transformadora o subestación eléctrica transformadora ( ST o SET), destinada a establecer los niveles de tensión adecuados para la transmisión y distribución de la energía eléctrica. Funciona principalmente con un y suele estar dividida en secciones: medición, cuchillas de paso e interruptor, además de contar con otras funciones derivadas, que llevan interruptores hacia los transformadores.

Se puede hablar de dos tipos de subestaciones eléctricas:

1. Las elevadoras, cuya función es elevar el nivel de tensión, hasta 132, 220 o incluso 400 kV, antes de dar la energía a la red.

2. Las reductoras, que reducen el nivel de tensión hasta valores que oscilan, habitualmente, entre 10 y los 66 kV y entregan la energía a la red de distribución.

¿Por qué son necesarias las subestaciones eléctricas?

Pues bien, porque el transporte y la distribución en energía eléctrica se realizan a tensiones elevadas, y cuanto mayor sea el valor de la tensión, menor deberá ser el de intensidad para transmitir la misma potencia y, en consecuencia, menores serán las pérdidas. Esto se debe al efecto Joule. Así nos lo han contado en Pasero, donde fabrican estructuras metálicas y otros soportes y herrajes para las Subestaciones Eléctricas, tanto de nueva construcción como existentes en labores de mantenimiento:

  1. Fabricación y reparación de puertas de acceso
  2. Soportes aisladores
  3. Pórticos subestaciones
  4. Bastidores cables: tapas metálicas y soportes. Herrajes para fosos de transformadores. Realización de arquetas.

Pasero es una empresa referente en los servicios industriales dirigidos al sector de la distribución eléctrica. Aquí, fabrican herrajes y estructuras metálicas para Centros de Transformación, Subestaciones Eléctricas y otras instalaciones industriales. Además, realizan montajes de estructuras metálicas y herrajes, obras de adecuación y mantenimiento de dichas instalaciones. Sus servicios están dirigidos a compañías eléctricas, contratas de mantenimiento de instalaciones eléctricas, empresas de montajes eléctricos, constructoras, ingenierías, etc…

Por otro lado, las subestaciones eléctricas cuentan con elementos de maniobra (interruptores, seccionadores, etc.) y protección (fusibles, interruptores automáticos, etc.), esenciales que en los procesos de mantenimiento y operación de las redes de transporte y distribución.

Los riesgos de las subestaciones eléctricas

Uno de las maniobras más peligrosas, es la apertura y cierre de interruptores, ya que se puede liberar una gran cantidad de energía y poner en riesgo la seguridad de las personas e instalaciones. Por esta razón, los expertos aconsejan usar equipo de protección personal especial hecho de materiales dieléctricos que con alta capacidad de aislamiento.

En la actualidad los interruptores eléctricos convencionales con corte mediante aire, han sido sustituidos por interruptores que realizan el corte de los circuitos inyectando hexafloruro de azufre (SF6). El hexafloruro de azufre es una gas que impide la formación del arco eléctrico y la propagación de la llama. El problema es que exigen un mayor mantenimiento. Además, gracias al Internet de las cosas, se han podido desplegar redes de monitorización remotas que permiten conocer el estado de los interruptores.

¿Cómo se produce la energía eléctrica?

En general, la generación de energía eléctrica consiste en transformar alguna clase de energía (química, cinética, térmica, lumínica, nuclear, solar entre otras), en energía eléctrica. Esto lo hacen las centrales eléctricas, y constituyen el primer escalón del sistema de suministro eléctrico.

La energía eléctrica se genera a partir de un generador eléctrico, distinto dependiendo de la forma en que se accionan. En la actualidad existen sofisticadas redes de transporte y sistemas de distribución, si bien es cierto que su aprovechamiento es muy desigual en todo el planeta, siendo los países industrializados o del primer mundo los grandes consumidores de energía eléctrica, mientras que los países en vías de desarrollo apenas sí consumen una mínima parte.

Este año, el Parlamento Europeo, la Comisión y los Gobiernos de los 28 países de la Unión Europea, han llegado a un acuerdo sobre la directiva de energías renovables, que debe servir de guía para la transformación del sistema energético europeo para los próximos años. Así, han acordado que el 32% de toda la energía final consumida en la UE en 2030 deberá ser de origen renovable.

¿Crees que España cumplirá los objetivos marcados para el año 2030?, ¿estás contribuyendo a construir un mundo mejor?, ¿qué opinas de las casas sostenibles?, ¿y del cambio climático? Todas estas cuestiones podremos tratarlas en otro post. Continua leyendo este blog.