Qué hacer en caso de despido

Autor   

Qué hacer en caso de despido

Si en tu empresa te han dado la carta de despido, no la firmes, ya que no conviene dejarse llevar por las emociones, porque gran parte del dinero que vas a cobrar a partir de ahora de esa compañía a modo de finiquito o por despido improcedente depende de que se hayan hecho bien las cuentas y de que el despido sea legal. Para ello, te recomendamos que acudas al despacho de abogados Durán y Durán, donde cuentan con profesionales especializados en derecho laboral y en casos de despido que te podrán asesorar acerca de los pasos que tienes que seguirá a partir de ahora.

Y es que, desgraciadamente, en un país antes próspero como España nos estamos acostumbrando a tasas altísimas de desempleo que se prevé que continúen hasta 2020, a trabajos precarios y a despidos como consecuencia del cierre de muchas empresas debido a la crisis, a EREs gigantes que destrozan hogares en los que algún miembro se ve afectado, a reducciones salariales que se saldan con despidos en las compañías… Es ya casi parte de nuestra vida cotidiana, pero no por ello debemos dejar de luchar por nuestros derechos si nos despiden. Tenemos que saber cómo actuar en ese caso y, de no conocer las vías, acudir a un abogado especialista, y más si estamos convencidos de que el despido que hemos sufrido es de carácter improcedente.

¿Y cómo sabemos esto? Pues bien, está claro que el empresario puede extinguir el contrato con nosotros en cualquier momento de forma unilateral, y para ello debe entregarnos lo que se conoce como la carta de despido. En esta, se deben indicar: la causa del cese, los hechos que lo han motivado, la fecha a partir de la cual tiene efecto, y la liquidación, el salario y la cantidad que se le adeuda en distintos conceptos, como las vacaciones no disfrutadas o las horas extraordinarias. Por otro lado, el empresario debe también hacer entrega al trabajador de un certificado de la empresa y los documentos de cotización para que pueda solicitar, en caso de tener derecho, la prestación por desempleo.

Una vez contamos con esta documentación, debemos examinar con mucho detenimiento el finiquito, que es el documento de liquidación de las cantidades adeudadas que recibe el trabajador. En él se deben incluir las cantidades correspondientes a las vacaciones no disfrutadas, la parte proporcional de las pagas extraordinarias, la indemnización, en su caso, y otras cantidades que sean adeudadas por el empresario. Por otro lado, tenemos también que revisar lo que nos ofrecen como indemnización, en función del tipo de contrato de trabajo que tenía el trabajador y de las circunstancias que han motivado el despido: por causas de fuerza mayor o económicas, por circunstancias objetivas, por disolución de la empresa o por traslado de esta, o improcedente. Aquí también haremos una distinción que dependerá de si el contrato era previo o posterior a la reforma laboral.

Si encontramos algo con lo que no estamos conformes, bien nosotros o gracias a la ayuda de un abogado especialista, podemos acudir al SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) donde la empresa y el trabajador intentan llegar a un acuerdo antes del procedimiento judicial. Para acudir a este servicio el trabajador cuenta con 20 días hábiles desde la comunicación del cese.

En caso de no haber un acuerdo entre las partes, el trabajador despedido puede también presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social correspondiente antes de que se cumpla el plazo de los 20 días hábiles. En este caso el juez dictará sentencia y dictaminará si se ha de readmitir al empleado en su puesto de trabajo. En esa circunstancia, el empresario tendrá que abonar los salarios de tramitación dejados de percibir por el trabajador y su cotización a la Seguridad Social desde la fecha del despido. Por el contrario, si la sentencia no es favorable, el empleado tendrá que apuntarse al paro.

Despido improcedente

Si estás seguro o segura de que tu despido no es objetivo, sino que es un despido improcedente, debes ponerte en contacto con un abogado especialista para que pueda luchar por tus derechos con todas las garantías. Por desgracia, no siempre los despidos que se producen de manera procedente o disciplinaria son justificados. Por lo tanto, hay que trabajar para que ese despido se convierta en improcedente y puedas recuperar y obtener la indemnización que por ley te corresponde, y que tus derechos como trabajador o trabajadora estén totalmente reconocidos.