La financiación, clave para permitir el desarrollo de las empresas

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La financiación, clave para permitir el desarrollo de las empresas

Nadie pondría en duda la importancia que tiene un asunto como el de las finanzas en lo que respecta al crecimiento ya no solo de una empresa, sino de un país entero. El control de los recursos económicos de los que disponemos es clave a la hora de diseñar nuestras estrategias y saber cuáles son nuestras posibilidades reales, algo que es básico para no fijar objetivos que sean irrealizables. Todo el trabajo de una organización depende en buena medida de esos recursos financieros con los que contamos, que son los que determinan hasta dónde podemos llegar.

El control de este tipo de recursos es vital para el futuro de la organización en sí. Si un control financiero es muy posible que la empresa tenga problemas económicos que terminen por limitar su actividad e incluso hacer de ella algo que no sea lo suficientemente rentable como para que siga mereciendo la pena invertir el tiempo y el esfuerzo en ella. La verdad es que esta actividad tiene que ser realizada por alguien que cuente con mucha experiencia. Cualquier error en la ejecución o en la estrategia financiera conllevará consecuencias irreparables, así que hay que ser muy cuidadoso con este asunto.

Una noticia que fue publicada en el portal web de Bee Digital informaba de la importancia que tiene la inversión de dinero para una entidad. Se trata de una de las decisiones financieras más importantes a las que debe enfrentarse una empresa y, por ende, no puede ser tomada de cualquier manera. Esta acción, según se apunta en el texto, refuerza los pasos para hacer crecer el negocio. Y es que hay que tener clara una cosa: ser demasiado conservador y no dedicar una parte de nuestro dinero a invertir en mejoras es un error… y de los graves.

Otra nota, en este caso sacada a la luz en el portal web OBS Business School, informaba de un total de siete puntos clave a la hora de gestionar las finanzas de una empresa:

  • El primero es el de usar las herramientas financieras de las que dispongamos, algo para lo cual son básicas las nuevas tecnologías.
  • Por otro lado, es imprescindible revisar constantemente nuestros estados financieros.
  • Evitar la precipitación y la improvisación es clave. Cuanto más control, mejor.
  • Hacer compatibles los plazos de cobro y pago también es importante para que las cuentas estén balanceadas.
  • Diferenciar la caja de beneficio es uno de los consejos que más valoran los financieros.
  • Analizar la composición de los beneficios es imprescindible para saber de dónde provienen nuestras ganancias y fomentar todavía más el tipo de actividad que nos las esté reportando.
  • Hay que tener clara la diferencia entre rentabilidad y margen de acción.

La financiación es básica, sobre todo, para empresas que están tratando de arrancar. Sin financiación, las posibilidades de obtener éxito en todos nuestros planes y propósitos se reducen de una manera descomunal, algo que tristemente se ha producido con demasiada asiduidad en España durante los últimos años. En la actualidad, y dada la situación que nos ha tocado vivir a causa de la aparición del coronavirus, ha crecido el número de empresas que están buscando nuevas fórmulas de financiación para salir airosas de esta situación tan comprometida para todos. Es lo que nos han comentado, hace apenas unos pocos días, los profesionales de Findango Finance.

Mantener el tejido empresarial, básico para la economía nacional

A nadie le sorprende que la financiación sea un elemento tan importante en lo que tiene que ver con la salud de las empresas del país. Y es que es una de las cuestiones que terminará por determinar la salud con la que cuenten los negocios y, por ende, la capacidad económica que termine teniendo la población que habita en nuestros pueblos y ciudades. Teniendo en cuenta que el poder adquisitivo es lo que termina determinando la capacidad de gasto de las familias, parece claro que la financiación de las empresas es uno de los elementos de los que parte la capacidad de crecimiento o subsistencia de una economía.

En España, las empresas han chocado una y otra vez ante las férreas condiciones impuestas por muchas entidades financieras y que, de haber sido más livianas, podrían haber contribuido de una manera mucho más eficaz a que esas empresas hubiesen tenido más opciones de sobrevivir a la crisis que arrancó en el año 2008, que ha sido la más dura desde la producida a finales de los años 20 y que terminó con los sueños de una ingente cantidad de personas ya no solo en España, sino en otros muchos lugares de este mundo. Que no se vuelva a repetir esa situación es algo que depende, en buena medida, de las opciones que les demos a los empresarios y emprendedores en materia financiera.