¿Los productos biodegradables son buenos para el medio ambiente?

¿Los productos biodegradables son buenos para el medio ambiente?

La EuPC representa la industria europea de transformadores de plástico, la cual produce aproximadamente unas 45 millones de tonas de plástico cada año, haciendo una importante contribución al bienestar en Europa gracias a sus innovaciones, dando calidad de vida a sus ciudadanos y facilitando los recursos necesarios para la protección del medio ambiente.

Y es que la importancia de los bioplásticos es tal que ya  España y otros 12 países de la UE se han adherido al Pacto Europeo de los Plásticos, con el objetivo, desde ahora y hasta el 2025, de acelerar la transición hacia la economía circular en este ámbito, eliminar los residuos plásticos del medio ambiente, reducir su uso innecesario y apostar por la innovación en la reutilización y reciclado.

Sin embargo, algunos expertos en materia defienden que no siempre son tan buenos como parecen. Acompáñanos a analizar sus efectos.

¿Qué son los bioplásticos?

Debemos comenzar por  definir lo que es un bioplástico. Dicho termino se usa para describir dos conceptos diferentes al mismo tiempo, los cuales son:

  • Funcionalidad: los plásticos que son biodegradables y residuos orgánicos.
  • Fuente de materiales: recurso renovable o biomasa de plástico.

Sin embargo, Europa ha aceptado la prueba de combinar las dos definiciones de plástico, en un solo concepto que busca describir el método para determinar la biodegradación de polímeros en el tiempo de la industria de los sistemas orgánicos.

Biodegradación

Luego tenemos otro concepto importante, a ser el de la biodegradación. Este es un proceso que describe la mineralización de las estructuras orgánicas por las micro-orgánicas. Luego, estos micro organismos convierten los bioplásticos en dióxido de carbono, metano, agua y biomasa.

Así, mientras muchos bioplásticos son biodegradables, otros no, los cuáles se pueden llamar ‘durables’. Un plástico tradicional basado en recursos fósiles como por ejemplo el etileno no es biodegradable. Algunos plásticos tradicionales modificados son llamados a veces degradables. Por ejemplo, estos pueden contener un aditivo en que el plástico se puede degradar bajo condiciones de ultra violeta y oxigeno, lo cual se conoce como ‘fotodegradación de los plásticos’. Mientras que otros pueden contener un aditivo que inicie una degradación bajo condiciones específicas de temperatura y humedad, llamados ‘plástico oxo-degradable’, pero el proceso de degradación no está iniciado por una acción microbiana.

Diferencia entre plásticos biodegradables y plásticos compuestos

Los plásticos biodegradables se caracterizan por degradarse por el fenómeno de la mediación celular (micro organismos, bacterias, enzimas, hongos…). Así podemos decir que un material es biodegradable cuando la degradación es el resultado de la acción de los microorganismos y el material es en última instancia convertido en agua, dióxido de carbono, metano y biomasa.

Por su parte, los plásticos compuestos son degradables porque el proceso biológico ocurre durante el compostaje y son convertidos en dióxido de carbono, agua y biomasa. No hay efectos secundarios como residuos tóxicos para el agua, tierra, plantas u organismos vivientes.

El proceso de compostaje

Microorganismos y enzimas como las bacterias de los hongos pueden metabolizar bioplásticos biodegradables: el polímero se transforma en su fuente de comida y energía, los microorganismos luego transforman el plástico biodegradable en dióxido de carbón, agua y biomasa.

Así, a  cierto nivel de temperatura caliente, el agua y el oxigeno son requeridos por activos microorganismos y bacterias de hongos para una eficiente y efectiva biodegradación.

Se considera que un producto es compuesto sólo cuando las condiciones específicas (temperatura, humedad y tiempo) se encuentran en el sistema de compostaje, siendo que estas condiciones son muy diferentes en el compostaje casero que en el industrial.

Diferencias entre los plásticos tradicionales y los bioplásticos

Los bioplásticos actúan diferente que los plásticos convencionales debido a que no tienen las mismas características.

Por lo mismo, tienen aplicaciones diferentes. Por ejemplo, el mercado más común de bioplásticos hoy en día es el del embalaje. Y es que existen aplicaciones incluidas en las bolsas de plástico biodegradable, la colección de bolsas de residuos compostables o las bandejas de comida basada en la biomasa y el servicio de embalaje de comida. Además de que también podemos encontrarlos en el sector de la automoción y la electrónica.

Beneficios de los bioplásticos

Ya que hemos visto los tipos de bioplásticos, podemos pasar a conocer sus beneficios y las oportunidades que le ofrecen a la sociedad. Zoloplast, especialistas en productos bioplásticos, nos mencionan algunas:

  • Ampliación de la materia prima, con la calidad y el precio correcto, lo cual mejora la competencia.
  • Uso de procesos de tecnología existentes.
  • Nuevo ámbito de negocios, incluyendo un nicho de productos.
  • Posible reducción de los fósiles de carbón en el ciclo de la vida del producto.
  • Beneficios adicionales para la función de un producto a través de la biodegradabilidad.
  • Promociones de ciertos productos como comida para llevar en un embalaje orgánico.

Otro aspecto importante de sus beneficios es que los bioplásticos ofrecen nuevos potenciales para la industria de la agricultura. Esto debido a que la materia prima (la que es renovable) juega un papel muy importante en la fabricación de los bioplásticos, y con ellos, la agricultura obtiene todo un nuevo mercado de alimentos.

¿Cuánto tardan en degradarse los productos que usamos habitualmente?

Una de las razones por las que se han intentado desarrollar cada vez más productos bioplásticos es el tiempo que tardan muchos de nuestros productos cotidianos ya existentes en descomponerse, haciendo el papel de desperdicios nocivos para nuestro planeta. Algunos ejemplos de esto son:

  • Botella de cristal: 4.000 años
  • Lata de conserva: 450 años
  • Bolsa de plástico: 150 años
  • Pañales: 100 años
  • Pilas: varias décadas
  • Mechero: 30 años
  • Bricks: 5 años
  • Chicles: 5 años
  • Colillas de cigarro: 2 años

Oferta de productos biodegradables que podemos encontrar en el mercado

En vista de todos los beneficios que nos aportan los productos biodegradables, cada vez hay más a nuestro alcance.

La lista de los productos biodegradables que puedes encontrar en el mercado es más extensa de lo que puedes imaginar, siendo estos algunos de ellos:

  • Bolsas: de bioplástico, de papel
  • Envases desechables: de bioplástico, de cartón
  • Pañales y toallitas desechables
  • Crema solar
  • Cápsulas de café
  • Productos de limpieza y ambientadores naturales
  • Globos
  • Esponjas, cepillo de dientes de bambú y bastoncillos
  • Bicicletas, teclados y ratones de bambú

Así, también los puedes conseguir en una lista de sitios casi tan larga como la de los productos; desde hipermercados, hasta tiendas especializadas, tanto físicas, como online. Y es que hoy en día no hay excusa para practicar una vida sostenible. Como ves, no es difícil acceder a productos que sean biodegradables y colaborar en reducir los residuos contaminantes que invaden mares, playas y bosques.

¿Los productos biodegradables de verdad son tan buenos para el medio ambiente?

Como dijimos al comienzo de este artículo, aunque hemos visto las maravillas de los productos biodegradables, hay expertos que ponen en duda su gran efectividad.

Esto se debe a que los productos biodegradables no siempre tienen un bajo impacto ecológico. Todo depende de dónde acaben y cuánto tiempo tarden en descomponerse, según ha arrojado un nuevo estudio publicado en Estados Unidos.

Por ejemplo, si los materiales biodegradables como vasos, utensilios o bolsas acaban en vertederos en los que hay descomposición anaeróbica (sin presencia de oxígeno) liberarán metano, uno de los gases responsables del calentamiento global, según explicó a BBC Mundo uno de los autores del estudio, Morton Barlaz, jefe del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, quien alega:

El metano puede ser una fuente valiosa de energía cuando se captura para su uso, pero si se libera a la atmósfera es un potente gas de invernadero.

Así, de los vertederos estadounidenses, sólo un 35% captura metano para su uso como fuente de energía, otro 34% lo captura y lo quema in situ y un 31% permite que el gas escape a la atmósfera, según el estudio.

Por lo tanto, si los productos biodegradables no acaban en vertederos comunes sino en depósitos de compost o abono, en los que la descomposición es aeróbica, «la materia se transforma en dióxido de carbono y agua, pero no se libera metano», señala Barlaz.

Otro problema, según Barlaz, es que «no hay uniformidad en la definición de qué es degradable y esto genera confusión».

Por su parte, la Comisión Federal de Comercio estadounidense (FTC por sus siglas en inglés) indica que los productos comercializados como «biodegradables» deben descomponerse «en un período de tiempo razonablemente corto».

El FTC dice que el materia debe degradarse dentro de un año, pero hemos mostrado que una descomposición más lenta puede ser mejor cuando se trata de vertederos.

Finalmente, otra confusión viene cuando un consumidor compra un producto biodegradable, lo hace generalmente bajo la impresión de que acabará descomponiéndose totalmente sin dañar al medio ambiente. Pero esto sólo ocurre, explica Morton Barlaz, si «el 100% del producto es degradable y acaba en un sitio donde hay descomposición aeróbica».

Por lo mismo, aunque estemos consumiendo productos biodegradables, también debemos tomar ciertas medidas si de verdad queremos causar el efecto indicado.

Según Barlaz, un buen primer paso sería: «Para empezar, que usen la menor cantidad de empaque posible y pidan productos con un mínimo de envasado».

Estudio publicado por la revista Environmental Science and Technology.