Subvenciones: un mecanismo que garantiza la supervivencia de los negocios

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Subvenciones: un mecanismo que garantiza la supervivencia de los negocios

Que las empresas gocen de una buena salud es importante y todo el mundo lo sabe. Que ellas dispongan de recursos hace posible que los seres humanos de la sociedad en la que se sitúan también tengan opciones de hacer de su vida algo mejor. La sociedad de hoy funciona como una cadena. Si hay empresas con buena salud, habrá empleo y habrá personas con recursos. Si hay personas con recursos, la calidad de vida será mejor y todo el mundo podrá tener la vida que desee. Como mínimo, no tendrá que estar suplicando al tiempo que llegue el principio de cada mes.

Precisamente por todo lo que os hemos comentado en ese primer párrafo, tenemos que asegurar la continuidad de las empresas. Y no solo eso: también hay que intentar que las empresas no se vean obligadas a pasar por estrecheces. Muchas veces, es verdad que eso es complicado a causa de una situación económica que, como vimos entre 2008 y 2016, puede no ser la mejor de nuestra Historia. Pero las instituciones no siempre proporcionan la ayuda que deberían a estas entidades, condenándolas a una desaparición que lleva consigo la destrucción del empleo y el tejido productivo de todo un país.

Uno de los mejores mecanismos para asegurar la vida de las empresas en cualquier lugar del mundo es la subvención. Precisamente por eso, casi todas las entidades las solicitan cada año, con más o menos suerte. Son muchas las que se quedan sin ayudas y las que, a causa de ello, tienen verdaderos problemones para pagar a sus empleados y a sus proveedores. En España, por ejemplo, tenemos a muchísimas empresas (y bastantes de ellas pymes) que se encuentran en esta tesitura. Es lo que nos han transmitido desde Avalon Subvenciones.

Es una verdadera bendición que haya entidades que ofrezcan la posibilidad de obtener una subvención a otras empresas que, por los motivos que sean, carezcan de ayudas por parte de la Administración Pública. Es cierto que no hay un estudio al respecto, pero sería interesante descubrir cuántas empresas desaparecerían cada año de no ser por estas ayudas. Estamos convencidos de que los datos serían escalofriantes y que, desde luego, la situación económica general en España sería bastante peor. Ayudar a las empresas es algo que debería ser tenido mucho más en serio por los gobernantes de todos los países, sean del color que sean.

La importancia de la liquidez

El concepto de liquidez es realmente importante para las empresas de hoy en día. Disponer de dinero físico es clave para hacer frente a todos los pagos que sea necesario acometer a corto plazo. Son muchos los emprendedores que se han visto ahogados por estos pagos y que, como consecuencia, han tenido que echar la persiana a su negocio. Con una subvención, se puede hacer frente a muchos de los problemas que tienen que ver con este asunto y construir un futuro mucho mejor para la entidad y para las personas que la componen.

Una noticia publicada en la web de Destino Negocio hablaba precisamente de la importancia que tiene y que siempre ha tenido la liquidez en el transcurso de la vida de un negocio. En el artículo se esgrimen dos motivos que explican la importancia de la liquidez. De uno acabamos de hablar y no es otro que el que va asociado a cumplir con las obligaciones de pago. El otro está relacionado con el mantenimiento del proceso productivo, que es el que va a generar todos y cada uno de los beneficios de la entidad.

Ayudas que son clave a la hora de arrancar un negocio

El momento más complicado para cualquier empresa es aquel en el que inicia su vida. Según una noticia que fue publicada en la página web de La Voz de Galicia, casi la mitad de las empresas cierra durante sus tres primeros años de vida. Se trata de un dato terrorífico y que, desde luego, genera verdadero pavor entre los emprendedores que acaban de dar vida a su negocio. Si no se ayuda a esos negocios, es evidente que ese dato va a seguir siendo desgarrador en el futuro. Hay que poner fin a esos problemas.

Que haya empresas es sinónimo de que haya prosperidad en cada ciudad, en cada pueblo, en cada familia. Por eso, nunca se puede perder de vista el conjunto de necesidades que puedan llegar a tener estos negocios. Gracias a ellos se generan beneficios, dinero, proyectos sociales y un sinfín de ventajas para la sociedad en la que nos encontramos. Facilitarles la vida es algo que debería considerarse como una obligación para las entidades públicas. Por suerte, hoy existen otras vías para obtener subvenciones y tener visos de mejora.